Clásico
Acierta para avanzar y retrocede cuando falles. La partida termina al superar la última pregunta o al agotar la baraja.
Configura la partida
Combina una variante con la dificultad que mejor encaje con el tiempo, la experiencia y el número de jugadores.
Elegir configuraciónSeis formas de jugar
Acierta para avanzar y retrocede cuando falles. La partida termina al superar la última pregunta o al agotar la baraja.
El marcador calcula automáticamente un punto por fallo y dos por cada peaje. El objetivo es completar la ruta con la puntuación más baja.
Todos comparten el mismo recorrido. El equipo debe llegar al final antes de alcanzar el sexto fallo.
Cada jugador tiene su propia ruta, cartas, fallos y peajes. La web valida cada respuesta automáticamente; al fallar, la partida queda guardada y el turno pasa al otro jugador.
Sustituye las instrucciones del peaje por una prueba breve, una pregunta divertida o un reto seguro acordado por el grupo.
Compartís móvil y recorrido. Al empezar se eligen al azar 20 de las 51 cartas del mazo: si aciertas una de ellas, puedes pasar el móvil a otra persona o quedártelo. Si fallas, retrocedes y sigues tú. Los peajes se cumplen antes de pasar. No hay temporizador: termina al completar la ruta o agotar la baraja.
Longitud de la ruta
Los cinco modos originales tienen tres niveles. La patata usa dos: Normal y Difícil.
Normal: el recorrido difícil habitual, con 4 preguntas y 2 peajes.
Difícil: 5 preguntas y 2 peajes. Añade par o impar antes del palo exacto: J = 11, Q = 12, K = 13 y A = 14.
Elimina la prueba de redonda o picuda para crear una ruta breve de cuatro posiciones.
Mantiene el recorrido original con las cuatro predicciones y un peaje central.
Conserva todas las preguntas e introduce un segundo peaje antes de acertar el palo exacto.
Para aprender: clásico y fácil.
Para competir: por puntos y dificultad media.
Para grupos de 3 a 8: La patata, con un móvil compartido y pases sorpresa al acertar.